#8M2022 Día Internacional de la Mujer: volvemos a las calles…aunque nunca nos fuimos. ¿Por qué las desigualdades de género afectan a la #salud de las #mujeres?

En este 8 de marzo, día internacional de las Mujeres, desde el Grupo de Trabajo (Gdt) Atención a la Mujer de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria (SoMaMFyC) queremos hacer eco de algunos de los retos que quedan por conseguir en materia de igualdad de las mujeres y cómo afectan estas desigualdades a su salud.

Las mujeres volvemos a las calles a manifestarnos después de dos años desde que comenzó la pandemia por SARS-CoV-2. Sigue siendo necesario, las desigualdades sociales han aumentado y muchas mujeres se llevan la peor parte con mayores tasas de desempleo y trabajos más precarios, persistencia de la brecha laboral, dobles jornadas, mayores cargas de cuidados y mayores índices de violencia de género.

Estas desigualdades de género son injustas e intolerables. El género importa y mucho. Es uno de los determinantes de la salud de las personas y por lo tanto en Atención Primaria debemos tenerlo en cuenta. Hoy en día el ser mujer sigue impactando negativamente en nuestra salud y bienestar, tanto físico como psíquico. Estas consecuencias son todavía más potentes para las mujeres más vulnerables como las migrantes o con diversidad funcional por ejemplo. La salud percibida de las mujeres es peor que la de los hombres y ésta empeora aún más con las crisis socioeconómicas. Estas diferencias existen en todos los países del mundo y se dan en todas las etapas de la vida. Los roles de género empeoran la salud de las niñas. Desde los 6 años las niñas tienen peor salud percibida y una peor autoestima. Sabemos que existen sesgos de género en la atención sanitaria, siendo el ejemplo más conocido el dolor precordial. Estos sesgos conllevan un retraso diagnóstico, disminución del esfuerzo terapéutico y medicalización innecesaria.

Hoy en día las mujeres siguen siendo las que se encargan de la mayoría de los cuidados formales e informales, por lo que han sufrido de manera desproporcionada durante la pandemia. Ésta ha supuesto un riesgo para la salud de muchas mujeres ya que el confinamiento ha obligado a que muchas hayan pasado más tiempo con la pareja que las maltrata, y en muchos casos se han intensificado las tareas de los cuidados que habitualmente recaen sobre ellas.

El informe Los cuidados en el trabajo: Invertir en licencias y servicios de cuidados para una mayor igualdad en el mundo del trabajo de la Organización Internacional del Trabajo publicado hace unos días, concluye que el acceso a servicios como la atención residencial, los servicios comunitarios de día y la atención a domicilio sigue siendo inaccesible para la gran mayoría de quienes los necesitan en todo el mundo.

Aunque los hombres han aumentado su implicación, sigue sin ser igualitaria, y no suelen ser los ‘autores’ de la organización que exige la gestión de los cuidados ni del trabajo doméstico. Es clave visibilizarlo y educar en la corresponsabilidad de compartir y planificar éstos porque el cuidar es una tarea de todas las personas, de toda la sociedad.

El Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE) publicó en octubre de 2021 su informe anual, el Índice de Igualdad de Género o Gender Equality Index. Centrándonos en los datos de salud reproductiva, en España el 8% de las mujeres de entre 15 y 49 años no pudieron ver satisfechas sus necesidades de acceso a anticoncepción, interrupción de embarazo no deseado y/o información sobre salud sexual, mientras que la cifra en el conjunto de la UE es de un 5%. Por esta razón reivindicamos una educación en salud sexual igualitaria y en la diversidad desde todos los ámbitos posibles que potencie la corresponsabilidad en el disfrute de las relaciones y en los cuidados para evitar embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual. Un aumento de la financiación sanitaria pública de los métodos anticonceptivos y un acceso sin trabas a la anticoncepción de larga duración desde Atención Primaria. Facilitar el acceso a las unidades de fertilidad para mujeres con deseos genésicos, y garantizar el acceso al aborto sin acoso ni obstáculos en la sanidad pública.

Como grupo Atención a la Mujer de la Somamfyc consideramos clave la formación sanitaria con perspectiva de género desde el pregrado. El enfoque de género en salud es una forma de hacer visible e intervenir en salud siendo conscientes de que las construcciones sociales de género y las vivencias de cada persona de éstas, van a tener un papel fundamental en los procesos de salud/enfermedad/atención.

Apostamos por el derecho a la salud en igualdad y equidad que tenga en cuenta los determinantes de género como un determinante de salud fundamental, sin olvidar un abordaje interseccional que reconozca el resto de determinantes de la salud y categorías sociales en el proceso de salud/enfermedad.

El espíritu del editorial de The Lancet de febrero de 2019 sigue de rabiosa actualidad: «La lucha por la igualdad de género es responsabilidad de todos, lo que implica a su vez que el feminismo también es cosa de todos. De los hombres y las mujeres, de los investigadores, de los profesionales de la medicina, de quienes aportan financiación, de los líderes de las instituciones y sí, también, de las revistas médicas.»

Por otro lado, reivindicamos una apuesta valiente institucional que ponga en marcha las medidas legislativas necesarias, un aumento de la inversión en los recursos y estructuras que garanticen una equidad real de género en todos los terrenos. Reclamamos derechos para todas, por un feminismo inclusivo, que luche contra las injusticias, las desigualdades y reconozca la diversidad de todas las mujeres existentes. Soñamos con un sistema educativo que trabaje desde las primeras edades de la vida en la igualdad de género, para que las mujeres y los hombres del futuro hagan de estas reivindicaciones sus prácticas cotidianas, donde la equidad, la corresponsabilidad y el valor de los cuidados sean valores sociales inalienables.

Porque somos MÉDICAS de familia y salud comunitaria y estamos muy orgullosas de serlo, reiteramos nuestro compromiso por la lucha de los derechos de las mujeres. Volvemos a reunirnos presencialmente, volvemos a las calles este 8 de marzo, aunque en realidad nunca nos fuimos.

Publicado el 7 de marzo de 2003

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