Nuestro grupo Atención a la #Salud de la #Mujer de la SoMaMFyC desea en #2022 ser parte de…

Nuestro grupo Atención a la Mujer de la SoMaMFyC desea en 2022:

  • Ser parte de una Sanidad universal que no excluya a nadie porque la salud es un derecho de toda la población; como la educación o el tener cubiertas todas las necesidades básicas.

  • Ser parte de una Atención Primaria con calidad y accesible, que recupere la confianza de la población, con recursos suficientes para atender y dar unos cuidados de calidad, donde las médicas de familia volvamos a recuperar nuestra profesión, y podamos hacer la medicina para la que nos formamos.

  • Ser parte de una Atención Primaria que nos permita atender en la consulta, y poder desarrollar la educación para la salud y las actividades que potencien la salud comunitaria.

  • Ser parte de una Atención Primaria que tenga como guía la formación continuada, la investigación y la evidencia científica. Que tenga tiempo de calidad para esas tareas y, para ser docente e ilusionar a las nuevas generaciones de residentes en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria.

  • Ser parte de una Atención Primaria (AP) madrileña que aumente la partida presupuestaria para la sanidad pública y en concreto para una AP reducida a la mínima exponencia desde hace décadas.

  • Ser parte de una Atención Primaria (AP) madrileña que aumente la plantilla de profesionales, ya mermada hace años, apostando por contratos de calidad que eviten la fuga o renuncia de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria.

  • Ser parte de una Atención Primaria (AP) madrileña que incorpore de manera urgente nuestras demandas declaradas legítimas judicialmente. El TSJM determinó que la Comunidad de Madrid incumple «con sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales, de valoración de la carga de trabajo de dicho colectivo y de evaluación de los riesgos de sus puestos de trabajo«. La magistratura condenó el 23 de marzo de este año a la Comunidad de Madrid a elaborar «de forma inmediata un plan de prevención de riesgos laborales con la valoración de los puestos de trabajo de los médicos de Atención Primaria y pediatras, evaluación de riesgos de los mismos y determinación de la carga de trabajo«, así como «al establecimiento de una plantilla acorde con ello y a la cobertura de las vacantes existentes en la misma«.

  • Ser parte de una Atención Primaria (AP) madrileña que recupere los servicios de urgencias de AP (SUAP) cerrados desde marzo de 2020.

  • Ser parte de una sociedad libre de todas las formas de Violencia de Género, de todas las discriminaciones y brechas de sexistas;

  • Ser parte de una sociedad sin desigualdades donde los proyectos de vida no dependan del nivel socioeconómico, el género, la orientación sexual, la etnia o cualquier otra categoría construida que nos limite, donde el desarrollo afectivo y la participación sean posibles.

  • Ser parte de un planeta sostenible, feminista, equitativo, y verde.

El Gdt Atención a la #Mujer de @Somamfyc os desea un #2020 lleno de #Salud #Equidad #Género #AtenciónPrimaria #SanidadPública

UVAS

El Grupo de Trabajo Atención a la Mujer de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria (Somamfyc) brinda por un 2020 lleno de:

  1. Una Sanidad Pública y de Calidad con perspectiva de género;
  2. Una Sanidad universal que no excluya a nadie porque la salud es un derecho de toda la población;
  3. Una Atención Primaria que sea pilar con recursos y cuidados de calidad tanto para sus pacientes como sus profesionales;
  4. Una Atención Primaria que siga trabajando la educación para la salud y conectada con la comunidad;
  5. Una Educación en Salud Sexual desde todos los ámbitos posibles;
  6. Una Corresponsabilidad en el disfrute de las relaciones y en los cuidados para evitar embarazos no deseados e Infecciones de Transmisión Sexual;
  7. Un acceso a un aborto seguro y en la sanidad pública;
  8. Un aumento de la financiación sanitaria pública de los métodos anticonceptivos y un acceso sin trabas a la anticoncepción de larga duración desde Atención Primaria;
  9. Una Educación en la Diversidad de orientación sexual y de género;
  10. Una sociedad libre de todas las formas de Violencia de Género, de todas las discriminaciones y brechas de género;
  11. Una sociedad con Equidad de género y Corresponsabilidad en las tareas de Cuidados de toda la Comunidad;
  12. Una sociedad donde la capacidad para alcanzar los sueños no esté condicionada por el género, la orientación sexual, el nivel socioeconómico, el origen de nacimiento, la etnia o cualquier otra categoría construida que nos limite.

EN DEFENSA DE UNA SANIDAD UNIVERSAL

Raquel Rodríguez Rodríguez. Coordinadora del GT Atención a la Mujer de la SoMaMFyC

No sé en qué momento decidí que quería ser médica de familia, pero recuerdo como ya en 4º de carrera lo tenía claro y lo utilicé como argumento para que me aprobaran un examen flojo sobre cirugía endocrinológica. Al profesor de esta asignatura no le sirvió que yo le asegurara que no pensaba tiroidectomizar a nadie siendo médica de familia.

Me gustaba la medicina de familia porque lo abarcaba todo, podía ir definiendo “mis especialidades” con el tiempo según viera cuales eran los campos que mas me atraían.

Por otra parte no quería tratar enfermedades sino enfermos, personas en todas sus dimensiones biopsicosociales, englobadas dentro de una familia y una sociedad, de forma integral, a lo largo de su vida y a lo largo de su enfermedad, antes de que enfermaran y después de que curaran o no, y esto, solo lo permitía la medicina de familia.

Cada día, la lista de motivos de consulta es interminable y abarca todos los campos de la medicina y del ser humano: catarros, diarreas, diabetes, úlceras corneales, esguinces de tobillo, prevención del cáncer de colon, anticoncepción, control del embarazo, ajuste del sintrom, duelo por la muerte del marido, adicción al tabaco, “me duele la espalda”, “me ha salido esto en la piel”,  “me han echado del trabajo”, “estoy cansado”.., todas y cada una de las cosas que le preocupan a nuestros pacientes  tienen una, muchas o ninguna respuesta, y tú como su médica tienes que intentar dárselas y estar ahí.

Lo que sí que siempre tuve claro es que quería trabajar en el sistema público, porque ésta, creía, era la única manera de ser coherente con mis principios de equidad y universalidad de la salud. La sanidad pública pensaba no podía hacer diferencias de atención en función de la nacionalidad, los ingresos, la edad, la orientación e identidad sexual ni la profesión del paciente, no entiende de ideas políticas ni religiosas, ante el profesional sanitario todos deberíamos  ser iguales.

Durante la carrera la realidad de la calle no entra al aula, nadie te cuenta cómo se da una baja, cuánto  tarda en recuperarse una persona después de una operación de hernia inguinal, qué le dices a alguien que ha perdido a su madre o al que se le ha caído el techo encima por una bomba y no puede dormir. Nadie te cuenta que medicamentos están financiados, ni como le explicas a un paciente que los medicamentos genéricos son igual de eficaces que los famosos o porque no quieres prescribir ese medicamento tan caro o tan poco útil que le han puesto en otro sitio, dónde la eficiencia no entra.

El médico de familia tiene que saberlo todo, y lo que es a veces más complicado, responsabilizarse de todo, firmar que una persona puede manejar productos fitosanitarios, que un anciano puede hacer gimnasia, dar fe de vida a otro para que cobre la pensión, acreditar el estado de salud para que otro haga un curso de buceo, certificar la muerte, certificar la vida, dar una baja de maternidad, justificar laa petición de una silla ergonómica, certificar que otro no puede coger peso o que otro necesita tratamiento para la artrosis en un balneario…

Y sin embargo, ¿por qué nadie nos pregunta cómo mejorar la gestión de los recursos disponibles con eficiencia?, ¿por qué se decide sin contar con nosotros el recorte en unos casos y la negación en otros del derecho a una atención universal?,  ¿por qué lo único que cuenta es la opinión y actuación dictatorial de unos criterios “administrativos” que atentan contra la declaración universal de los derechos humanos? ¿por qué nuestra voz no cuenta a la hora de aprobar leyes y decretos que interfieren en nuestro trabajo? ¿alguien lo entiende?.

Desde aquí  animamos a todos los profesionales sanitarios y no sanitarios que trabajamos en el sistema público de salud a declararnos objetores de conciencia contra la aplicación efectiva del decreto gubernamental que deja sin asistencia a los inmigrantes considerados por la administración como “irregulares”.

Para facilitar a quienes apoyéis esta propuesta os adjuntamos en un archivo un modelo para la objeción que debe dirigirse al colegio de médicos y a la dirección asistencial que corresponda.

Os animamos también, a leer el documento escrito por Luis Andrés Gimeno Feliu, médico de familia en Zaragoza y difundido desde la plataforma “No gracias”, dónde se argumenta de forma clara y concisa el porqué de nuestras reivindicaciones.

http://www.nogracias.eu/2012/04/24/objecion-de-conciencia-profesional-a-la-palicacion-efectiva-del-decreto-de-ley-inmoral-y-xenofobo-que-niega-la-atencion-sanitaria-a-los-inmigrantes-irregulares/

objeción de conciencia

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