#25N2021 revisión del estudio «La situación de la #violencia contra las #mujeres en la #adolescencia en España»

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la violencia de género (VG) como un importante problema de salud pública. La VG se produce en todos los países, culturas y clases sociales, detectándose grandes diferencias en la estimación de su prevalencia. Esto se asocia a múltiples factores como por ejemplo el grado igualdad de género existente en el país, la aceptabilidad cultural para hablar con otras personas de las experiencias vividas de violencia, la forma de evaluarla y de recoger los datos y etcétera.

Por su magnitud y por la grave afectación que produce en todas las esferas de la salud de las mujeres que la sufren, es clave conocerla bien, detectarla y abordarla desde Atención Primaria. Aunque hemos avanzado en la visibilización de este problema, aún falta sensibilización y formación de profesionales sanitarios.

La Atención Primaria como puerta de entrada del sistema sanitario, tenemos un papel principal. Por lo tanto, precisamos más formación para poder detectar y acompañar convenientemente a las mujeres que la sufren. Como profesionales de la salud cuanta más sensibilidad y más conocimiento tengamos: haremos una búsqueda más activa, detectaremos más y de manera más precoz, y tendremos más seguridad para abordarla, tratarla y acompañar a las mujeres en su proceso de recuperación.

Campaña del programa Por los Buenos Tratos de Acción en Red https://www.porlosbuenostratos.org/

El estudio más importante sobre la violencia contra las mujeres en Europa publicado hasta el momento es «Violencia de género contra las mujeres: una encuesta a escala de la UE Resumen de las conclusiones (5 marzo 2014)». Fue llevado a cabo por la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA, 2014), realizado con 42.000 mujeres, una muestra de la población de 18 a 74 años, representativa a nivel global así como de cada uno de los 28 Estados Miembros. Entre muchos otras conclusiones, la encuesta mostraba que ya entonces el 87 % de las mujeres considerarían aceptable que sus profesionales de medicina preguntaran de forma rutinaria sobre actos de violencia cuando observen determinadas lesiones o características en las pacientes.

Es muy importante hacer balance de los avances, estancamientos y/o retrocesos en materia de VG en la adolescencia, ya que son el futuro de nuestras sociedades.

Es por esta razón que este 25 de noviembre Día Internacional contra la Violencia de Género (VG) el Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de la Somafyc, hemos revisado el último estudio en esta materia publicado en 2021 «La situación de la violencia contra las mujeres en la adolescencia en España».

El principal objetivo de esta investigación es conocer la situación actual de la violencia contra las mujeres en la adolescencia España, así como las condiciones de riesgo y protección frente a dicha violencia y la evolución detectada al comparar los resultados obtenidos en 2020 con los de estudios anteriores. Se basa en una muestra representativa de 13.267 adolescentes de 14 a 20 años, de 336 centros educativos no universitarios, distribuidos en 16 Comunidades Autónomas, además de las ciudades con estatuto de autonomía de Ceuta y Melilla.

Una de las virtudes de éste es la comparativa que realiza de los estudios realizados en España en 2010, 2013 y 2020 con procedimientos similares de evaluación.

Los resultados obtenidos reflejan que la juventud incrementa el riesgo de sufrir todos los tipos de violencia evaluados: el 2,5% de esas jóvenes entre 14 y 20 años han sufrido violencia física frente al 0,8% de las ≥25 años, los porcentajes son del 3,7% y del 1,1%, respectivamente en violencia sexual, en violencia psicológica de control del 17,3% y del 5,9% y en violencia psicológica emocional del 11,6% y el 5,0%.

Los resultados de 2020 de VG en el ámbito de la pareja indican que un mayor porcentaje de chicas adolescentes reconocen haber vivido: el 17,3% abuso emocional (“insultar o ridiculizar”), el 17,1% control abusivo general (“decidir por mí hasta el más mínimo detalle” ), el 14,9% control a través del móvil, el 11,1%  «se ha sentido presionada para situaciones de tipo sexual que no quería”, el 9,6% que le han hecho “sentir miedo”, el 8,7% que le han dicho que “no valía nada”, el 8% que el chico que la maltrató “presumía de dichas conductas”.

Como sucedía en 2010 y en 2013, los chicos que reconocen haber ejercido VG es ok sensiblemente menor a las chicas que responden haberlas sufrido. Estos resultados que reflejan una mayor dificultad para reconocer las situaciones vividas sobre violencia de género en los chicos que las han ejercido que en las chicas que las han sufrido como víctimas.

Figura 1. Porcentaje de chicas que reconoce en 2020 haber vivido cada situación de violencia de género a veces o con más frecuencia
Figura 2. Porcentaje de chicos que reconoce en 2020 haber ejercido cada situación de violencia de género a veces o con más frecuencia

DIFERENCIAS en VG entre 2010, 2013 y 2020

  1. Entre 2010 y 2013 se produce un claro incremento de la VG en el ámbito de la pareja vivida por la adolescencia en España. Se llega a la conclusión que tenía que ver fundamentalmente con el incremento de nuevas tecnologías para ejercer el maltrato, así como a los cambios en las relaciones de parejas atribuibles a las TICs (Tecnologías de Información y Comunicación).
  2. Entre 2013 y 2020 se produce un claro descenso de la VG en el ámbito de la pareja vivida por la adolescencia en España. Se llega a esta conclusión tanto por la disminución del porcentaje de chicas que reconocen haberlo vivido, como por los chicos que reconocen haberlas ejercido. Lo mismo sucedió usando las TICs a pesar de un uso mayor.
  3. Entre 2010 y 2020 desciende significativamente la violencia de control. El cambio es de mayor magnitud en la violencia psicológica y de control, en el resto de situaciones las diferencias no son estadísticamente significativas. Conviene tener en cuenta, que sobre la violencia de control se han centrado la mayoría de las campañas de sensibilización dirigidas a la adolescencia en VG en los últimos años.

Los resultados reflejan una disminución significativa en la última década en la identificación de la adolescencia en España con la mentalidad de dominio-sumisión que conduce a la violencia de género, que se produce sobre todo entre 2013 y 2020. Aunque en los tres años evaluados las chicas muestran un mayor rechazo a dicha mentalidad que los chicos, el avance es significativo en ambos grupos y de mayor magnitud entre los chicos. Resultados que cabe relacionar con la disminución de la violencia de género en el ámbito de la pareja entre 2013 y 2020, detectada a través de las situaciones que las chicas reconocen haber sufrido como víctimas y los chicos haber ejercido como agresores.

La disminución de la violencia de género detectada entre 2013 y 2020 parece estar estrechamente relacionada con otros cambios producidos en dicho período en: la adolescencia, las familias, la escuela y el conjunto de la sociedad.

En la adolescencia son especialmente destacables los cambios producidos en: la diminución del sexismo, la menor justificación de la violencia de género y la mayor importancia que dan a “la defensa de la igualdad entre todas las personas”, como valor prioritario con el que identificarse y para su pareja ideal.

En las familias resultan especialmente significativos los cambios en los mensajes sobre las relaciones de pareja, erradicando estereotipos acerca del dominio del hombre sobre la mujer y sustituyéndolos por mensajes a favor de la igualdad.

En el ámbito educativo se pone de manifiesto que han ido aumentando las actividades desarrolladas para construir la igualdad y para prevenir la violencia contra las mujeres.

Estos cambios parecen formar parte de una transformación general que afecta al conjunto de la sociedad.

El reconocimiento de estos avances detectados no debe impedir reconocer que precisamos seguir mejorando. Sigue habiendo muchos/as adolescentes que viven dicha violencia, que los cambios son menores en las formas de violencia más graves, que es necesario extender la prevención escolar para que llegue a toda la población en las mejores condiciones (actualmente, la mitad de la adolescencia no la recuerda), implicando más a las familias en dicha prevención, que los riesgos existentes a través de las nuevas tecnologías son muy frecuentes y graves y que es preciso prevenir también otras formas de violencia contra las mujeres, prestando una especial atención a la violencia sexual en sus distintas manifestaciones, incluido el acoso sexual online.

La violencia contra las mujeres interpela a toda la sociedad. La violencia de género es un problema prioritario al que tenemos que mirar de frente desde el sistema sanitario de salud. Desde nuestro Gdt Atención a la Mujer queremos expresar que en Atención Primaria siempre seguimos al lado de las mujeres que sufren VG.

En nuestro Blog Salud “Salud Mujer y Atención Primaria” contamos con la sección de Violencia de Género en Recursos para Profesionales. En particular sobre violencia sexual y abordaje en Atención Primaria, mutilación genital femenina, y violencia de pareja o expareja hacia las mujeres: https://gdtmujersomamfyc.wordpress.com/recursos-para-profesionales/violencia-de-genero/

Resaltamos el documento NO HACER en violencia de género en la pareja o expareja: https://gdtmujersomamfyc.wordpress.com/recursos-para-profesionales/violencia-de-pareja-hacia-las-mujeres/

Autoría: Dra Irmina Saldaña Alonso, Dra Alicia Díaz Revilla

Bibliografía

  1. Violencia de género contra las mujeres: una encuesta a escala de la UE Resumen de las conclusiones (5 marzo 2014): https://fra.europa.eu/es/publication/2020/violencia-de-genero-contra-las-mujeres-una-encuesta-escala-de-la-ue-resumen-de-las
  2. “La situación de la violencia contra las mujeres en la adolescencia en España”: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/estudios/investigaciones/2021/estudios/violencia_en_la_adolescencia.htm

Parte de lesiones en Violencia de Género: claves prácticas para rellenarlo

La mujer que sufre violencia de género (VG) suele consultar, en la mayoría de las ocasiones, por las consecuencias del maltrato, ya que tiene repercusiones muy importantes en su salud.

Las médicas y médicos de familia debemos tener una postura activa de búsqueda de signos de sospecha de VG, y ante dolores y síntomas inespecíficos, tener tempranamente entre nuestras hipótesis este diagnóstico diferencial.

Lo importante en un proceso de VG es priorizar a la mujer y sus decisiones. Nuestra responsabilidad profesional es el acompañamiento del proceso que, siendo ella la protagonista, le permita retomar el control de su vida.

También debemos tener presente el objetivo: la separación de su maltratador libremente y garantizar la seguridad de la mujer.

Uno de los temas que más nos preocupan como profesionales de la medicina es el parte de lesiones (PL). Es por esa razón, que vamos a profundizar de manera práctica en este aspecto de la atención a la mujer que sufre VG. El PL es la comunicación de unos hechos clínicos y una sospecha de delito. No es un documento público, va destinado a juez y forense.

Cuando emitimos un PL es clave INFORMAR SIEMPRE a la mujer de lo que va a ocurrir:

  • Será llamada a declarar para que corrobore los hechos que figuran en el parte de lesiones y formular denuncia si lo desea.
  • En aproximadamente 48 horas las fuerzas de seguridad acudirán a la casa.
  • Se llevarán detenida a la pareja/expareja y en un máximo de 72 horas se realizará un juicio rápido
  • El/la juez impondrá si procede e individualizando en cada caso orden de alejamiento, el ingreso en prisión del agresor u otras medidas.

El PL debe tener 3 copias: 

  • Una para el/la juez
  • Otra copia quedará en el centro de salud
  • Una tercera que se entregará a la mujer para presentar denuncia si lo desea (muy importante indicar que la guarde en un sitio que no pueda ser vista por la pareja/expareja).

Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal BOE 260, 17/09/1982, debemos realizar un PL al tener noticia de un delito público. En caso de riesgo vital alto, haremos siempre el PL. En las demás situaciones, recomendamos realizar una valoración individual, porque el PL no protege en todos los casos y puede colocar a la mujer en un escenario de mayor riesgo. Por otro lado, realizar el PL sin su consentimiento, con la negación de la mujer o sin datos objetivos no alcanzaría su finalidad legal, y podría suponer una quiebra de la relación asistencial.

El comunicado a la justicia no finaliza el proceso asistencial, que está dirigido a que la mujer establezca objetivos y asiente mecanismos para salir de la situación de violencia. Para llegar a este objetivo final, la mujer irá tomando decisiones progresivamente, y estará en un proceso de recuperación que en muchas ocasiones puede ser lento y requiere tiempo.

La concesión de la condición de víctima de violencia de género es necesaria para recibir las ayudas. El reconocimiento oficial de sufrir VG se llama Título Habilitante (TH). Hoy en día el TH se puede conseguir por vía judicial y no judicial, como explicamos en la siguiente entrada del blog LA ATENCION A LAS MUJERES QUE SUFREN MALTRATO. HAY OTRA SALIDA además de la denuncia. ¿Qué es el TÍTULO HABILITANTE?. Por lo tanto debemos conocer que la denuncia no es el único camino para obtener las ayudas ni para salir de la situación de violencia.

Por esta razón queremos resaltar que es prioritario no centrarnos en un modelo basado en la denuncia, sino apoyarnos en un modelo de salida asistida. Le asesoraremos sobre las ayudas jurídicas, psicológicas y sociales que puede recibir. Si las desconocemos, debemos recomendarle profesionales o centros especializados en VG, cuidando siempre de no perder la continuidad asistencial.

A continuación exponemos en un PL en blanco las especificidades que debemos rellenar y dejar bien descritas cuando tenemos sospecha o un caso confirmado de VG. Es importantísimo conocer que la historia clínica es un documento legal, y por lo tanto debemos registrar siempre con detalle. Registremos el episodio de maltrato/VGde manera visible, aunque en modo no imprimible. Lo que tengamos registrado en sus antecedentes (problemas de salud anteriores o actuales, tanto físicos como emocionales, que puedan ser causados por estar sufriendo violencia) serán de mucha utilidad para el PL o para realizar un informe que nos demande la paciente o quién corresponda en un momento dado.

Puedes descargarte el pdf con las claves para rellenar el parte de la lesiones en un caso de VG aquí. Estará accesible de manera permanente en nuestra sección del blog Recursos para profesionales: https://gdtmujersomamfyc.wordpress.com/recursos-para-profesionales/violencia-de-genero/como-rellenar-un-parte-de-lesiones-en-un-caso-de-violencia-de-genero

Os invitamos a acceder a una de las entradas de blog en la que profundizamos en el protocolo de actuación coordinada en la Comunidad de Madrid en materia de agresiones sexuales. En ésta explicamos más detalles ante tipo de VG y profundizamos en los recursos dónde asesorarse y/o derivar a la mujer: Visibilizar la Violencia Sexual y Protocolo de actuación en Atención Primaria.

Existen variados recursos para la atención a las mujeres víctimas de VG en la Comunidad de Madrid. Vamos a resaltar tres de ellos por el apoyo que facilitan en situación de emergencia y/o por su disponibilidad 24 horas.

El Servicio de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género (S.A.V.G. 24 Horas) está especializado en atención de emergencia y protección a las víctimas de violencia de género en el ámbito de la pareja y expareja que atiende en primera instancia y como dispositivo referencial de primer nivel y de acceso a otros recursos que configuran la red especializada. Atiende a todo el municipio de Madrid. Teléfono 900 222 100. Para más información aquí.

En 2020 en el municipio de Madrid se creó el Centro de crisis 24 horas para la atención a mujeres víctimas de violencia sexual. Éste es un servicio multidisciplinar de atención especializada a mujeres que hayan vivido un intento o una situación de violencia sexual reciente o pasada, o que tengan sospecha de haberla sufrido. No es imprescindible residir en Madrid, pueden atender a mujeres sin papeles. Para más información aquí.

La UFAM son las Unidades de Atención a la Familia y Mujer de la Policía Nacional especializadas en la prevención y la investigación de las infracciones penales sobre violencia de género, doméstica y sexual. Existen dispositivos en diversos municipios de Madrid. Recogen la denuncia, investigan y prestan la protección que necesite la víctima. Aunque la persona no tenga claro si va a denunciar, dan información sobre el proceso y los recursos que le pueden ayudar. Teléfono 91 322 35 55. Para más información aquí.

Resumiendo en los casos de violencia sexual: Si atendemos a una mujer que acaba de ser agredida sexualmente y quiere denunciar: llamar al 091 para que la escolte a la UFAM y allí se encargarán de todo. Si el hecho ha sucedido hace unos días y ella quiere denunciar, derivaremos a la mujer a la UFAM y en este caso ella desplazará por su cuenta. En cualquiera de los dos casos anteriores, si la mujer no desea denunciar o no lo valora como opción, al menos por el momento, la derivaremos al centro de crisis 24 horas.

Sumisión Química (SQ) puede definirse como la agresión sexual, robo, extorsión y/o maltrato, sufridos bajo la influencia de sustancias psicotrópicas. Si bien el alcohol es la más comúnmente empleada, las sustancias implicadas pueden ser múltiples. Por otro lado, el mayor número de figuras delictivas bajo este término está relacionado con delitos de índole sexual, de ahí el término “agresión sexual facilitada por alcohol o drogas” (DFSA, drug facilitated sexual assault). Es necesario establecer un abordaje sistematizado desde el ámbito sanitario por las repercusiones clínicas y legales que pueda ocasionar.

Existe un protocolo en la Comunidad de Madrid de actuación sanitaria ante casos de sospecha de SQ para mejorar la sensibilidad en el diagnóstico del proceso, establece los pasos a dar para recoger las muestras precisas para identificar la sustancia utilizada con fin delictivo y llegar a un diagnóstico de certeza en los casos que sea posible. Dejamos el enlace al documentos aquí.

Y por último, un decálogo de recomendaciones para «No hacer» en consulta ante una mujer que sufre VG, elaborado por nuestro Grupo de Trabajo (GdT) de Atención a la Mujer de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC).

Autoras: Dra. Irmina Saldaña Alonso y Alicia Díaz Revilla

Bibliografía

Más información en nuestro blog:

Lectura recomendada: Irmina Saldaña Alonso, Alicia Díaz Revilla. «Doctora, no puedo con mi alma»: mujer con malestares y violencia de género. Monográfico AMF mayo 2020 Mujer y Salud

Bibliografía Violencia de Género Comunidad de Madrid y municipio de Madrid:

Bibliografía Violencia de Género Estatal:

«Abordaje de la Violencia de Género en Atención Primaria» 12 de noviembre en el Colegio de Médicos de Madrid.

InkedIMG_20191025_203811_LI

 

En Violencia de Género, no existe un perfil de víctima ni de agresor, sino que cualquiera puede sufrir una situación de maltrato o ser el causante. Para su detección, es clave el papel de Medicina en Atención Primaria y su implicación en un problema de salud que cada vez tiene una mayor dimensión sanitaria y social.

La Dra. Alicia Díaz Revilla y la Dra. Irmina Saldaña Alonso, médicas de Familia y miembros del Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC), son las docentes del curso de Actualización Científica «Abordaje de la Violencia de Género en Atención Primaria» que se celebra el 12 de noviembre en el Colegio de Médicos de Madrid.

 

EIDe22QWsAE1dIP

 

En la entrevista publicada el 3 de octubre por el ICOMEM reivindica una respuesta integral ante este tipo de violencia y mejorar la formación de los especialistas que se enfrentan a este tipo de situaciones. «Las y los profesionales de Atención Primaria, somos el primer contacto con las mujeres y un valioso recurso para la detección de la violencia de género«.

Puedes leer la entrevista completa aquí: https://www.icomem.es/comunicacion/entrevistas/20/Dra-Alicia-Diaz-Revilla-Los-profesionales-de-Atencion-Primaria-somos-el-primer-contacto-con-las-mujeres-y-un-valioso-recurso-para-la-deteccion-de-la-violencia-de-genero-

VIOLENCIA SEXUAL EN EL ÁMBITO LABORAL

La violencia sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”1. Según la última estadística recogida por el Instituto de la Mujer en 2017 un 95,7% de los delitos contra la libertad e indemnidad sexual son cometidos por hombres2. Así, estamos ante un tipo de violencia ejercida predominantemente contra la mujer y, por lo tanto, hablaremos de la violencia sexual como un tipo de violencia de género.

 

La violencia sexual en el ámbito laboral es aquel tipo de violencia sexual que se desarrolla en el entorno laboral y que está tipificada por el Código Penal español3. El Convenio de Estambul (“Convenio del Consejo de Europa sobre la prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica”)4, aprobado en 2011 y ratificado y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en 20145, indica que la violencia de género no se da solo en el ámbito familiar, de la pareja o ex-pareja. Así, la Ley Integral de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid de 20056 ya incluía el acoso sexual laboral como un tipo de Violencia de Género. Sin embargo, y a pesar de las cifras que tenemos registradas, la Ley de Violencia de género Estatal7 no incluye el acoso sexual como un tipo de violencia de género, cosa que creemos esencial que se modifique para poder poner fin a este problema.

 

Gracias a la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer de 20158 pudimos aproximarnos a la extensión del problema de la violencia sexual por parte de las parejas, exparejas o terceros. La Macroencuesta concluyó que un 13,7% de las mujeres residentes en España mayores de 16 años han sufrido algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida. Asimismo, se estima que solamente un 3% de las mujeres que sufren acoso en España denuncian a su acosador9.

 

Existen tres tipos de acoso sexual laboral, a saber10:

  1. Coerción sexual: situaciones en las que las condiciones del empleo de la mujer acosada dependan de la cooperación sexual de ésta con el acosador o sus cómplices. Ejemplos de estas conductas serían el chantaje sexual, la amenaza de despido si no se mantienen relaciones sexuales con el acosador, etc.
  2. Atención sexual no deseada: expresiones de tipo romántico o sexual que no son bienvenidas, no son correspondidas y son ofensivas para la mujer que las recibe. Este tipo de acoso conlleva aproximaciones de tipo sexual, pero no implica recompensas profesionales o amenazas para forzar el cumplimiento de las mismas. Algunos ejemplos serían tocamientos no deseados, abrazos, caricias y solicitudes persistentes de citas por parte de un compañero de trabajo a pesar de la negativa de la mujer.
  3. Acoso ambiental: es el más frecuente de los tres. Se trata de actitudes insultantes, hostiles y degradantes hacia los miembros de un género, habitualmente el femenino. Este tipo de acoso engloba un amplio rango de comportamientos verbales y no verbales que no pretenden conseguir beneficios sexuales, pero que generan un clima de desigualdad para ambos géneros. Ejemplos de este tipo de conductas serían hacer chistes sobre mujeres o sobre que las mujeres no saben cómo liderar en el espacio de trabajo.

 

Figura 1. Relación entre comportamientos discriminatorios, discriminación de

sexo, acoso sexual, acoso de género y acoso ambiental.

sexual harassment

 

La repercusión mediática de este tipo de violencia de género se ha incrementado enormemente desde el nacimiento del movimiento Me Too en 2017. Dicho movimiento surgió para denunciar públicamente la agresión sexual y el acoso sexual laboral, a raíz de las acusaciones de abuso sexual contra el productor de cine y ejecutivo estadounidense Harvey Weinstein. En el mundo biomédico ha ocurrido algo similar a raíz de la publicación en 2018 del informe titulado “Acoso sexual hacia las mujeres. Clima, cultura y consecuencias en Ciencias, Ingenierías y Medicina”, redactado por la National Academy of Sciences, Engineering and Medicine10. Dicho informe concluyó que “más de un 50% de las docentes y las mujeres del personal de la universidad y entre un 20-50% de las estudiantes han experimentado o sufren conductas de acoso sexual en el ámbito académico”. Asimismo, el informe concluye que este tipo de acoso es más frecuente entre las estudiantes de Medicina que el resto de estudiantes10.  Estos datos, cuanto menos alarmantes, han causado un fuerte impacto en la comunidad científica y de ellos se han hecho eco importantes revistas como el New England11, el JAMA12 o el Lancet de febrero de 201913, redactado exclusivamente por mujeres sobre temas relacionados con género y feminismo.

 

Conocer la percepción social sobre la violencia sexual en el ámbito laboral es fundamental para mejorar el diseño de las políticas públicas dirigidas a la erradicación de la violencia de este tipo14. Un entorno social que acepta o incluso apoya la violencia sexual en alguna circunstancia, contribuye a crear un clima de tolerancia que facilita que los agresores mantengan su conducta y dificulta que las víctimas revelen la violencia sufrida14. Asimismo, la percepción social de que este fenómeno es raro puede incrementar paradójicamente la estigmatización y dificultar el proceso de denuncia15. Por otra parte, el desconocimiento del carácter machista de algunas actitudes en el lugar de trabajo, contribuye a la perpetuación del acoso sexual laboral y la imposibilidad de acabar con estas conductas. Mejorar la consciencia social sobre este fenómeno, bajando el umbral de tolerancia que tenemos hacia el mismo, contribuiría a visibilizar muchos más casos de acoso sexual y a disminuir el número de conductas de este tipo en el ambiente laboral.

 

Figura 2. Consciencia social sobre el acoso sexual

iceberg violencia

 

 

Así, la erradicación de la violencia sexual no puede lograrse sin abordar las actitudes sociales que la toleran o justifican14. Sin embargo, a nivel nacional, únicamente hemos encontrado en la bibliografía un trabajo del año 2018 realizado la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género14 que midió la percepción social de la violencia sexual en el ámbito laboral. Dicho trabajo concluyó que entre un 2,4% y un 4,8% de los encuestados consideran que las mujeres inventan, exageran o promueven el acoso sexual; entre un 6,1% y un 8,4% consideran que el acoso sexual es un comportamiento romántico inherente a los hombres; y entre un 33,4% y un 40,9% de los encuestados muestran algún grado de acuerdo con que la mujer es la responsable de controlar y frenar el acoso sexual que sufre14. Este estudio es una primera aproximación a los factores que contribuyen a la perpetuación del acoso sexual laboral.

Siguiendo la línea de este trabajo, un grupo de residentes del Área Sur del Servicio Madrileño de Salud nos hemos propuesto diseñar un estudio para medir la percepción de los trabajadores de nuestra Área de Salud sobre el acoso sexual en el ámbito laboral. Asimismo, desde el Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer consideramos esencial que se hagan protocolos en los centros de trabajo y se eduque en la equidad y la igualdad de género para erradicar ésta y todas las formas de violencia de género.

Autora: Ana Pereira Iglesias, residente de la especialidad de MFyC

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  1. Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud. (2002). Informe mundial sobre la violencia y la salud: resumen.
  2. Instituto de la Mujer (s/f). Extraído el 12 de junio de 2019, de http://www.inmujer.gob.es/MujerCifras/Violencia/DelitosLibertadSexual.htm
  3. Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Extraída el 12 de junio de 2019, de http://www.boe.es/boe/dias/2003/11/26/pdfs/A41842-41875.pdf
  4. Convenio de Estambul sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. (2011). Extraído el 12 de junio de 2019 de https://rm.coe.int/1680464e73
  5. Boletín Oficial del Estado. Instrumento de ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica. (2014). Extraído el 12 de junio de 2019 de https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2014-5947
  6. Ley 5/2005, de 20 de diciembre, Integral contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. (2005). Extraído el 12 de junio de 2019 de http://www.madrid.org/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf?opcion=VerHtml&nmnorma=3351&cdestado=P#no-back-button
  7. Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. (2004). Extraído el 12 de junio de 2019 de https://www.boe.es/buscar/pdf/2004/BOE-A-2004-21760-consolidado.pdf
  8. De Miguel, V. (2015). Macroencuesta de violencia contra la mujer 2015. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Centro de Publicaciones.
  9. Pernas, B., Olza, J., & Román, M. (2000). El alcance del acoso sexual en el trabajo en España. Paralelo.
  10. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine (2018). Sexual harassment of women: climate, culture, and consequences in academic sciences, engineering, and medicine. National Academies Press.
  11. Dzau, V. J., & Johnson, P. A. (2018). Ending sexual harassment in academic medicine. New England Journal of Medicine379(17), 1589-1591.
  12. Hopkins, J. (2018). Sexual harassment of US women in science is widespread and is worst in medicine, report says. The British Medical Journal, 361:k2603.
  13. Choo, E. K., Byington, C. L., Johnson, N. L., & Jagsi, R. (2019). From #MeToo to #TimesUp in health care: can a culture of accountability end inequity and harassment? The Lancet393(10171), 499-502.
  14. Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (2018). La Percepción Social de la Violencia Sexual. Centro de publicaciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
  15. Pérez, R., & Rodríguez, C. (2013). Un análisis del concepto de acoso sexual laboral: reflexiones y orientaciones para la investigación y la intervención social. Cuadernos de relaciones laborales31(1), 195-219.

Taller «Abordaje Violencia Género en Atención Primaria» en el XXVII Congreso SoMaMFyC

La violencia de pareja hacia las mujeres es un problema de salud pública en nuestro medio, tanto por su magnitud como por su gravedad. En Atención Primaria tenemos la oportunidad y la responsabilidad de detectar, registrar, intervenir y acompañar a las mujeres que la sufren. ¿Detectas estos casos? ¿Preguntas a tus pacientes por el trato y el apoyo que reciben en sus relaciones de pareja? ¿Conoces las fases por las que pasa una mujer que sufre maltrato? ¿Conoces cómo y cuándo debería comunicarse al juzgado?

Mañana 11 de abril en el XXVII Congreso SoMaMFyC compartiremos un taller para trabajar de manera dinámica y en pequeños grupos algunas de las habilidades necesarias para un abordaje de Violencia de Género en la pareja o ex-pareja en Atención Primaria.

En nuestro Blog podéis encontrar en «Recursos para profesionales» la sección «Violencia de pareja o ex-pareja hacia las mujeres». Allí está colgado el «NO HACER EN VIOLENCIA DE GÉNERO», y amplia bibliografía sobre este tema: https://gdtmujersomamfyc.wordpress.com/recursos-para-profesionales/violencia-de-pareja-hacia-las-mujeres/

NO HACER 2017

LA ATENCION A LAS MUJERES QUE SUFREN MALTRATO. HAY OTRA SALIDA además de la denuncia. ¿Qué es el TÍTULO HABILITANTE?

La atención en consulta a la mujer maltratada implica a 2 actores principales la mujer y los profesionales sanitarios pero sustentados por otros importantes secundarios como el marco legal y jurídico sobre violencia a la mujer dentro de la pareja o ex-pareja, los servicios sociales y la disposición de recursos existentes para las mujeres así como las ayudas que precisan.

Desde hace unos años nos hemos venido moviendo en lo que podemos llamar MODELOS de ATENCIÓN diferentes ante el maltrato uno que es el basado en la DENUNCIA que creemos es en el que más se ha insistido y al que parecía estábamos abocados por Ley, y otro que podemos llamar de la SALIDA ASISTIDA, menos utilizado y que ahora con el cambio de la ley y con los años de experiencia podemos ir definiendo más detalladamente.

Examinaremos éstos.

  • MODELO DENUNCIA.

Visibilizamos la violencia, a veces conseguimos que la mujer DENUNCIE con el fin último de EVITAR su MUERTE, además de rehabilitar y PROTEGER a la mujer, y castigar al maltratador. Con este modelo la PRESIÓN es HACIA LA MUJER (teléfono del maltrato, sistema sanitario, los medios de comunicación). Esto supone unos costes: Jurídicos, de las Fuerzas de Seguridad y de los Servicios Sociales entre otros. Si cada vez se detectan más casos podría darse un problema de falta de recursos y/o saturación de los mismos. Pudiendo por lo tanto producirse situaciones de desamparo cuando éstos escaseen o no le sean concedidos a la mujer. En estos casos aumentaríamos el riesgo para la mujer. Ésta en ocasiones no desea denunciar y al realizarlo nosotr@s por ella en muchos casos retira la denuncia. Esto se suma a que parte de las ayudas o medidas solo se ponen en marcha cuando la mujer pone en marcha una denuncia. En otras situaciones, ante la percepción de desamparo, miedo y duda, sienten indefensión. Con lo que se consigue que inhiban las denuncias con la desprotección para la mujer y la consiguiente impunidad del maltratador. Por todas estas reflexiones y problemas, nos preguntábamos si el problema es del sistema judicial.

Las mujeres nos dicen que esperaban más comprensión, seguridad y ayuda. También nos expresan que a veces sienten desconfianza, inseguridad e incertidumbre.

Poníamos la mira en un Sistema judicial trasnochado y patriarcal. No nos dábamos cuenta que denunciar de forma apresurada dificulta que este sistema judicial pueda actuar a favor de la mujer.

Con este modelo de denuncia a las mujeres les hacemos llegar mensajes con connotaciones:

  • Denunciar es una “obligación” (moral) femenina. La mujer moderna no debe aguantar la relación de “sumisión” inherente al maltrato sin denunciar cualquier agresión
  • No denunciar es un comportamiento irracional y pusilánime.
  • Si no denuncia se merece en cierto modo lo que le pasa.
  • La denuncia la protege frente al maltratador y habilita mecanismos de protección social.
  • La Denuncia es un Puerta, casi la única para salir del maltrato.
  • Si denuncias ni tu ni tus hijos tendrán que preocuparse.
  • Si denuncias GANARÁS la partida.
  • SI LA MUJER NO DENUNCIA, NO Recibirá LAS AYUDAS NECESARIAS para salir de este proceso.
  • EL SISTEMA PENAL ES LA ÚNICA OPCIÓN PARA SALIR DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO.
  • LAS MUJERES COMO VÍCTIMAS SIN CAPACIDAD DE AUTONOMÍA Y LIBERTAD EN LA TOMA DE DECISIONES SOBRE SU VIDA.

Pero que la DENUNCIA termine→ con la separación definitiva → que el sistema de protección policial será eficaz→ que los servicios sociales le den cobertura, a ellas y sus hijos → y la SOLUCION JUDICIAL sea satisfactoria, no siempre es así.

Asumir y garantizar que toda esta cadena funciona siempre es engañar a la mujer.

Intentar forzar la DENUNCIA es en ocasiones no comprender ni respetar la decisión de la mujer y no asumir nuestra incompetencia para saber que comportamiento será el adecuado.

Porque entre otras cosas para que la denuncia no curse con desprotección debe:

  • Asegurar de forma PERMANENTE la protección frente al maltratador.
  • Dar la certeza de que el maltratador recibirá el castigo PROPORCIONAL al daño causado.
  • Garantizar que el maltratador PIERDA LOS DERECHOS sobre los hijos.
  • Y esto en muchas ocasiones no sucede y la abocamos a correr peligro su vida y la de sus hijos.

Por lo tanto: ¿HAY que DENUNCIAR? SIEMPRE en dos ocasiones:

  • Según la Ley
  • Y Cuando existe riesgo vital alto, porque debemos hacer el Parte de Lesiones de forma ineludible.

A pesar de las apariencias, LA DENUNCIA no protege en todos los casos, y puede colocar a la mujer en un nuevo escenario de peligro, vulnerabilidad y riesgo que permita la prolongación del maltrato.

Con lo expuesto estaremos de acuerdo que antes de la denuncia es importante AYUDA Y ASESORAMIENTO, que tienen que venir de diferentes ámbitos:

  • Intervención Psicológica:
    • específica del trauma padecido
    • perspectiva de género, encuadrando los mandatos.
  • Intervención Jurídica:
    • probatoria de la existencia de maltrato.
    • admisible por la acumulación de pruebas.
  • Intervención Social:
    • reconstructiva de las relaciones perdidas.
    • identificativa de recursos disponibles.
  • Intervención Sanitaria:
    • particular de los malestares padecidos
    • general de los problemas de salud ocasionados

Con ello se comienza a proponer el otro Modelo no como incompatible sino como otra posibilidad en muchos casos.

  • MODELO SALIDA ASISTIDA

Prevenimos la Violencia de género. Se trata de una forma de prevención secundaria. Ha de ser una SEPARACION PLANIFICADA. Donde se favorezca la CONFIDENCIA, LA CONFIDENCIALIDAD Y LA AUTONOMÍA de la mujer y se le dé AYUDA y asesoramiento siempre de forma confidencial, de manera que la mujer tome una decisión libre y meditada que termine en una SEPARACION SIN RIESGOS, con el consiguiente castigo del maltratador, evitando siga haciendo daño a ella, a los hijos y a otras mujeres.

En este modelo tiene que participar la sociedad civil: amistades, vecindario, familiares, compañer@s, favoreciendo “cuente la situación”, el teléfono del maltrato para ayuda…No haciendo caer todo el peso en la mujer maltratada. Los medios de comunicación deben cambiar el mensaje en pro de esa ayuda, no esa denuncia, y por supuesto supone un cambio de estrategia también del sistema social y sanitario no focalizando nuestra actuación hacia el Parte de Lesiones para la denuncia.

Para desarrollar este modelo son fundamentales los CONFIDENTES y hoy los profesionales sanitarios no lo somos de manera frecuente por:

  • Estar lejos del contexto cercano: “Ley de cuidados inversos”.Empatía
  • Priorizar la Labor asistencial:medicalizando ante los malestaresfaceta Familia y Comunitaria, no se atiende
  • La barrera de lo legal: imponiendo Parte de Lesiones como salida
    • resistencia de paciente a tener que denunciar
  • Ausencia de confidencia: no favorecida por miedo a lo que acontecerá
    • reticencia general de la mujer a contar

Quizás porque estamos lejos de su contexto cercano, ese en el que deberíamos estar en esta Especialidad de Familia y Comunitaria, o tal vez por la prevención muchas veces de la mujer a que se entere la pareja o el entorno y en muchas por su desconfianza en nuestra actitud proactiva a favor de la denuncia.

Por lo tanto, debemos promocionar esa confidencia como primer paso, y olvidarnos en las ocasiones que así lo permitan de la denuncia. Además, permitir que la faceta del asesoramiento se haga por los profesionales adecuados y especializados, asumiendo desde la humildad la propia incompetencia para sugerir o recomendar si no estamos formados y ser sólo confidentes para ayudar, acompañar en el proceso y aconsejar la derivación a profesionales con experiencia cuando sea necesario.

Entre los requisitos para la CONFIDENCIA hay:

Acciones negativas:

  • Hablar de contarlo a alguien.
  • Dudar de su palabra.
  • Juzgar su comportamiento.
  • Actuar sin su consentimiento

Acciones positivas:

  • Proponernos como confidentes (“si quieres hablar…”)
  • Respetar su ritmo (“cuando quieras aquí estoy”, utilizar el modelo del cambio de Modelo de Prochaska y Diclemente) – Empatía
  • Disculpabilización (“tú no eres la responsable”)
  • SELECCIONAR y CONOCER CON DETALLE QUÉ CASOS SON DE URGENCIA en los QUE SI IMPULSAREMOS LA TOMA DE DECISION HACIA LA DENUNCIA DEBIDO A LA GRAVEDAD Y EL RIESGO VITAL DE LA MUJER/HIJ@S CONVIVIENTES

Teniendo esto presente, se puede además favorecer la confidencia asegurando a la mujer que es un deber deontológico de los profesionales y que registraremos sólo aquello que le pueda ser útil cuando lo necesite, seleccionando casos y circunstancias, sin presionarla a la denuncia e invitándola a asesoramiento cualificado si precisa. Distinguiendo entre una CONFIDENCIA IMPRODUCTIVA que sería la que solo lleva a un desahogo y puede cronificar la relación con el riesgo de medicalizar con analgésicos o antidepresivos; y una CONFIDENCIA PRODUCTIVA con un objetivo de trabajo orientada a que salga de esa situación y que en un momento excede de nuestra capacidad y precisa ayuda de otros profesionales.

Debemos abandonar como única manera de actuar el MODELO DENUNCIA o modelo paliativo y plantearnos con más frecuencia el MODELO SALIDA ASISTIDA o modelo preventivo. Un modelo que de profesional sanitario pase no a la policía sino a otros profesionales: servicios Sociales, Punto de Violencia. Un modelo diferente al que desarrollamos muchas veces:

  • MODELO DENUNCIA

MODELO DENUNCIA

  • MODELO SALIDA ASISTIDA

MODELO ASISTENCIA AUTONOMIA

Con un MODELO SALIDA ASISTIDA conseguiremos que la mujer asustada, dependiente, sola, vulnerable y desorientada con el freno de que su único horizonte es la denuncia, sea una mujer más dispuesta a la intervención, menos medicalizada y frecuentadora, porque será más independiente y segura.

Aprovechemos la posición privilegiada que tenemos en este camino l@s profesionales sanitarios, ya que la consulta es el lugar donde con más facilidad y extensión se puede detectar el maltrato antes de su fase crítica, antes de acudir a la denuncia, cuando acuden por sintomatología asociada al maltrato. Ayudemos después derivando en el momento preciso, antes de medicalizar en exceso o de llegar a la confidencialidad improductiva, cuando el proceso requiere una intervención compleja que no es la mera denuncia y que le evita riesgos asociados y garantiza una intervención de género. Estemos disponibles siempre, pero sabiendo qué es nuestra competencia y qué la excede.

En resumen:

  • La mejor actuación sanitaria frente a las mujeres maltratadas será la de DETECTAR el mayor número de casos posibles, para ello conseguir facilitar la CONFIDENCIA de la mujer y de la manera más precoz. Evitando una intervención solo paliativa con el Parte de Lesiones para la denuncia que defraude su confianza, autonomía y libertad cuando no sea preciso pero realizándolo SIEMPRE que sea necesario.
  • FAVORECER de forma informada y comprometida la derivación a profesionales con experiencia, con el compromiso de una acción conjunta y de comunicación permanente. Los profesionales de este modo mantendremos la relación con la mujer, nos ocuparemos de sus progresos que alentaremos, evitaremos la cronicidad, el empeoramiento de su situación o peor aún las pérdidas de confianza y reforzaremos nuestra posición de referente no único en este problema no solo de salud.
  • La mejor situación para la mujer será aquella que le permita SEPARARSE DEL MALTRATADOR, con las armas que le habremos proporcionado para hacerlo libremente y con seguridad. DENUNCIAR siempre que sea necesario y lo mejor informada posible.
  • Estar acompañarlas y derivadas a equipos especializados, para entre tod@s favorecer ese proceso personal, de recuperación de su autonomía y al final acabar con la relación opresiva.

UN CAMBIO EN LA LEY. ¿Qué NOS OFRECE?

En este contexto surge este año La Ley 3/2018 de 22 de junio C.A Madrid (Modificación de la LEY 5/2005, de 20 de diciembre, Integral contra la Violencia de Genero de la Comunidad de Madrid).

Que recoge en su preámbulo:


…el marco jurídico actual no está suponiendo una garantía adecuada para los derechos de las víctimas de violencia machista, recordemos que alrededor de solo un tercio de las mujeres asesinadas interponen denuncia por violencia de género. Garantizar el acceso a derechos como el acceso a la vivienda con protección oficial implica revisar las condiciones del título habilitante (artículo 31), priorizando el acceso a la vivienda con protección no solo a quienes ostenten la condición de víctimas en virtud de orden de protección o sentencia firme, sino a todas aquellas que, aun no habiendo interpuesto denuncia, sí puedan demostrarlo según los informes técnicos de un conjunto de entidades. Todo ello de forma inmediata, no como una excepción sino como una vía ordinaria. Es importante dotar a nuestros profesionales de la potestad de certificar y acreditar situaciones de violencia que detectan de primera mano y conocen en su trato directo con las mujeres y los menores. El conocimiento de los servicios sociales, médicos y otros profesionales tiene que ser una vía de acceso a los recursos de atención y protección y una manera de prevenir situaciones de riesgo mayores.
En cumplimiento de estos objetivos se aprueba la modificación de esta Ley.


Son muchas las expectativas, ideas falsas y sobretodo desconocimiento el que existe aún de esta Ley pues bien el Artículo 31 habla del TITULO HABILITANTE así:


Artículo 31. Título habilitante.
Con carácter ordinario se tendrá acceso al título habilitante que acreditará la condición de víctima de violencia de género y dará lugar al ejercicio de los derechos reconocidos en esta ley:

  1. En caso de que se haya presentado denuncia:
  2. a) Sentencia condenatoria por violencia de género, aunque no sea firme.
  3. b) Resolución judicial de la que se deduzca que la mujer ha sido víctima de violencia de género.
  4. c) Orden de protección o medida cautelar vigente, a favor de la víctima de violencia de género.
  5. d) Informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios de que la persona solicitante es víctima de la violencia de género.
  6. e) Atestado elaborado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que han presenciado directamente alguna manifestación de violencia de género.
  7. En caso de que no se haya presentado denuncia:
  8. a) Resolución administrativa por acoso sexual o acoso por razón del sexo.
  9. b) Informe técnico acreditativo de la condición de víctima de violencia de género elaborado por los servicios sociales y redes de la Administración pública autonómica y local y los servicios municipales de atención integral a mujeres víctimas de la violencia de género.

El informe técnico y la resolución administrativa serán vinculantes para la Dirección General de la Mujer, que los tendrá que validar y supondrá acceso inmediato al título habilitante.

  1. c) Los informes técnicos motivados, que se eleven a la Dirección General de la Mujer, por el personal de la Administración pública que desempeñe su trabajo como profesional sanitario, educativo, de salud mental, o cualquier otro que se establezca reglamentariamente, en los que se proponga que se conceda a la mujer la condición de víctima de violencia de género.

La Dirección General de la Mujer, en el plazo máximo de un mes, deberá valorar si estos informes técnicos acreditan la condición de víctima de violencia de género y el acceso al título habilitante.
Por tanto, ordeno a todos los ciudadanos a los que sea de aplicación esta Ley que la cumplan, y a los Tribunales y Autoridades que corresponda, la guarden y la hagan guardar.
Madrid, a 22 de junio de 2018.


El Punto 2. En el caso de que no haya denuncia, en su apartado Cc) es el que nos va a afectar a l@s profesionales sanitarios.

Se establece que nosotr@s podremos hacer, si nos lo piden o lo consideramos oportuno, informes técnicos motivados, que se elevarán a la Dirección General de la Mujer, en los que propondremos que a la mujer se le conceda la condición de Víctima de violencia de género.

En nuestro caso este informe NO ES VINCULANTE, será la Dirección General de la Mujer la que en el plazo de un mes, deberá valorar si dicho informe acredita la condición de víctima de violencia de género y con ello el acceso al TITULO HABILITANTE.

Consideraciones:

  • NO hacemos un TITULO HABILITANTE sino un Informe Técnico Motivado que enviamos a la Dirección General de la Mujer. (D.G.M.).
  • La Dirección General de la Mujer con este informe debe valorar y parece que en muchas ocasiones para esto lo derivará a los Servicios Sociales y Redes de Administración pública autonómica y local y los puntos municipales de violencia (como recoge el apartado B)) porque ellos SÍ elaboran un Informe Técnico acreditativo que es VINCULANTE para la DGM. Y si supone el acceso inmediato al TITULO HABILITANTE.
  • NO es lo mismo que una mujer tenga ya una intervención recogida en los recursos sociales que aquella que no lo tenga. Se recoge como DIFERENCIA DE SUPUESTOS:
    • La mujer actualmente en intervención por los recursos que lo solicite se le podrá hacer con su consentimiento el Informe Técnico Acreditativo.
    • La mujer que acude por primera vez a los recursos se le informará que no puede emitirse Informe sin iniciar un proceso de intervención en el que se valoren sus necesidades y circunstancias.
      • Si acepta iniciar la intervención, cuando tenga acreditada por el trabajador social la situación se emitirá el Informe con su consentimiento.
      • Si NO acepta se le ofrecerá información y orientación de las prestaciones.
  • El papel del médic@ de Familia que ha seguido a la mujer y la conoce, es importante, aunque es cierto que su Informe no es acreditativo y “obliga” a la mujer, que no siempre puede estar dispuesta, a acudir a dichos recursos para elaboren el Informe Técnico acreditativo. ¿Nos deja en un segundo plano?, ¿Qué hacer con las mujeres que no han querido nunca ir al punto municipal y confían solo en nosotr@s? ¿Es lo mejor para la mujer?
  • El tener bien registrado en la Historia todo el episodio de maltrato parece será fundamental ya sea como consultores del Informe técnico Acreditativo ó como elaboradores del Informe Técnico motivado.

Este título Habilitante que es un Título no judicial, es un avance importante, está en la línea de recoger las consideraciones que nos hacíamos much@s profesionales y aquí hemos expuesto algunas acerca de los problemas de la denuncia como barrera en muchas ocasiones en la atención a las maltratadas tanto para el médico como para la mujer.

La Ley recoge para este TITULO HABILITANTE el ejercicio de los derechos que se le reconocen que no son todos los que muchos quieren hacer creer, pero son los siguientes:

Modificaciones en el:

  • ARTÍCULO 16. Dispositivos de acogida temporal
  • ARTÍCULO 17. Acceso a la vivienda con protección pública
  • ARTÍCULO 18. Régimen de ayudas económicas
  • ARTÍCULO 23. Medidas respecto al personal funcionario, laboral y estatutario de la Comunidad de Madrid.

Esperamos que poco a poco entre tod@s vayamos descubriendo motivos: para mejorar la asistencia, e incluso en ocasiones las normas que regulan la atención a las mujeres que sufren violencia de género para no llegar a avergonzarnos.

simone

Autoras: Alicia Díaz Revilla e Irmina Saldaña Alonso, médicas de familia y salud comunitaria, miembros del Grupo Atención a la Mujer de la Somamfyc

BIBLIOGRAFÍA

  • La Atención Prestada por el Sistema Sanitario madrileño a las mujeres víctimas de violencia de pareja. Apuntes recogidos durante la formación «RESPUESTA SANITARIA ANTE LA VIOLENCIA DE GÉNERO: ¿PODEMOS MEJORAR?. Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. SERMAS. Octubre 2018.
  • Ley 3/2018 de 22 de junio C.A Madrid: Modificación de la LEY 5/2005, de 20 de diciembre, Integral contra la Violencia de Genero de la Comunidad de Madrid.
  • Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia hacia la mujer y la Violencia Doméstica. Convenio de Estambul 2011: https://rm.coe.int/1680464e73
  • Guía de apoyo en Atención Primaria para el abordaje de la violencia de pareja hacia las mujeres. Rodríguez Gimena, Mar; Pérez Alonso, Edith; Moratilla Monzó, Laura; [et al.]. Consejería de Sanidad. D.G. de Salud Pública 2008: http://www.comunidad.madrid/publicacion/ref/9545

BIBLIOGRAFÍA de VIOLENCIA DE GÉNERO propia de nuestro grupo de trabajo Atención a la Mujer de la SoMaMFyC:

 

GUÍA DE ACTUACIONES SANITARIAS PARA LA PREVENCIÓN DE LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA EN LA COMUNIDAD DE MADRID

endfgm_logo_spanish

 

 

La Mutilación Genital Femenina (MGF) en sus diferentes tipologías, es una grave violación de los derechos humanos, un acto de violencia contra las mujeres y una muestra extrema de la desigualdad de género. Atenta no sólo contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, sino que les niega su derecho a la salud y a la integridad del propio cuerpo.

La presencia en la Comunidad de Madrid de mujeres inmigrantes, procedentes de países y etnias donde se practica la MGF, implica la posibilidad de que estas mujeres hayan sufrido o puedan sufrir este tipo de violencia.

El ámbito sanitario es un espacio privilegiado para prevenir que esta práctica se siga realizando a las niñas y abordar las múltiples consecuencias para la salud que pueden presentar las mujeres a las que se les ha practicado la MGF. Atención Primaria es un ámbito especialmente adecuado debido a la continuidad y longitudinalidad asistencial que genera unos vínculos personales muy propicios para la prevención, detección y abordaje de esta práctica.

Esta mañana se ha presentado la Guía de Actuaciones Sanitarias para la Prevención de la Mutilación Genital Femenina (MGF) en la Comunidad de Madrid como un primer paso en la articulación de una respuesta colectiva e institucional a este problema de salud pública.

Hasta ahora existía un Protocolo común para la actuación sanitaria ante la Mutilación Genital Femenina editado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el año 2015, y algunas guías o protocolos en distintas comunidades autónomas. Aunque hemos avanzado en la visibilización de este problema, aún falta sensibilización y formación de los profesionales sanitarios del sistema sanitario, tenemos una carencia de recursos económicos y humanos destinados a este problema y, constatamos un déficit de implicación por parte de las administraciones públicas en este problema.
Esta Guía tiene el objetivo de promover y unificar las acciones a seguir en la Comunidad de Madrid para la prevención de la MGF y la atención a las mujeres que han sido mutiladas desde un abordaje de Salud Pública con un enfoque de equidad de género, de derechos humanos e interculturalidad.

Los objetivos específicos de esta guía son:

  1. Facilitar instrumentos al colectivo de profesionales sanitarios para la atención a mujeres con MGF y niñas en riesgo;
  1. Informar, sensibilizar y formar al colectivo de profesionales del sistema sanitario sobre la importancia de la prevención de la MGF y la correcta atención a mujeres ya mutiladas;
  1. Sensibilizar a la población procedente de países donde se practica la MGF y los problemas de salud que ocasiona para favorecer su prevención.

Dicha guía ha sido elaborada por un grupo de trabajo interdisciplinar e intersectorial constituido a instancia de la Red de Prevención de la Mutilación Genital Femenina de la Comunidad de Madrid, impulsada por Médicos del Mundo en la que participan la Dirección General de Salud Pública, Servicio Madrileño de Salud, Ayuntamiento de Madrid, Ayuntamiento de Parla, Lasexologia.com, Unión de asociaciones Familiares (UNAF), Save a Girl Save a Generation, Médicos del Mundo, Sexólogos sin fronteras, Federación de Mujeres Progresistas, Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria, Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria , Asociación Madrileña de Matronas y Asociación Madrileña de Salud Pública.

Esperamos que la difusión de esta guía y el trabajo de este Red de Prevención de la Mutilación Genital Femenina de la Comunidad de Madrid, dé paso a progresivos avances en la erradicación de este problema de tanta envergadura.

En este enlace se puede descargar la Guía Actuaciones Sanitarias Mutilación Genital Femenina de la Comunidad de Madrid 2017.

La guía también está accesible en este enlace: https://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/IgualdadDeOportunidades/Publicaciones/Mutilaci%C3%B3n%20genital%20femenina/Guia_actuaciones_sanitarias_MGF.pdf

 

 

 

 

 

 

Hoy 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Os animamos a leer el Manifiesto Del Día Contra la Violencia de Género del blog de Médicos del Mundo de Castilla la Mancha, que hacen hincapié en el aumento de violencia contra la mujer debido a la criss económica, y entre ellas están siendo especialmente vulnerables las mujeres inmigrantes. http://www.medicosdelmundo.org/blogosfera/castillalamancha/?p=1161

Folleto informativo de la Organización Mundial de la Salud sobre la situación y análisis de los distino tipos de Violencia contra las Mujeres http://www.un.org/es/events/endviolenceday/pdfs/unite_the_situation_sp.pdf

A %d blogueros les gusta esto: